Las OTAs (Booking, Expedia…) son un buen escaparate, pero cobran entre el 15% y el 25% de cada reserva. En un hotel que factura 300.000 € al año por OTAs, hablamos de 45.000–75.000 € anuales en comisiones. Recuperar solo una parte de esas reservas como reservas directas paga la mejor web que puedas hacer — muchas veces cada año.

Por qué el huésped no reserva directo (hoy)

La mayoría de viajeros te descubre en una OTA y visita tu web antes de reservar para verte mejor. Ahí ganas o pierdes la reserva directa. La pierdes cuando: la web tarda en cargar, las fotos son peores que las de Booking, el precio no está claro, el motor de reservas está escondido o da menos confianza que la OTA.

Lo que hace que reserven directo

  • Motor de reservas visible desde el primer segundo, con fechas y precio real (impuestos incluidos).
  • Mejor precio garantizado en la web — o un extra que la OTA no da: desayuno, late checkout, parking. Tiene que haber una razón para reservar directo, y hay que decirla.
  • Fotos de verdad: las habitaciones reales con buena luz convierten más que cualquier texto.
  • Rapidez en el móvil: gran parte de las reservas se hacen desde el teléfono, a veces ya de camino.
  • Multiidioma real, no traducción automática con errores.
  • Cancelación y condiciones claras: la letra pequeña escondida mata la conversión.

Los detalles que suman

Reseñas reales integradas, mapa con lo que hay cerca, respuesta instantánea a preguntas típicas (un asistente que responde con tu información: horarios, parking, mascotas), y confirmación inmediata por correo y WhatsApp. Todo eso transmite lo mismo: aquí puedes reservar con la misma confianza que en Booking, pero mejor.

La cuenta rápida

Desviar 10 reservas al mes de una OTA a tu web, con una estancia media de 300 € y un 18% de comisión, son más de 6.000 € al año que se quedan en tu caja. Ese es el listón contra el que comparar el coste de renovar tu web.

¿Cuántas reservas directas pierde tu web actual?

La reviso gratis y te mando un informe corto con lo que la está frenando y qué recuperarías arreglándolo.

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