Un SaaS (Software as a Service) es un producto que tus clientes pagan mes a mes para usar: un software vertical para tu sector, una herramienta interna que decides vender a otros negocios, o una idea completamente nueva. A diferencia de una web o una app puntual, un SaaS necesita arquitectura pensada para crecer: múltiples clientes, planes de precio, facturación automática y un panel para que tú controles todo sin tocar código.
Qué incluye el servicio
- Sistema de suscripciones con Stripe: cobros recurrentes, planes, pruebas gratuitas y cancelaciones gestionadas automáticamente.
- Dashboard de administración: para ti (métricas de negocio) y para tus clientes (su propio panel de uso).
- Gestión de usuarios y roles: permisos distintos según el tipo de cuenta.
- API REST documentada para que otros sistemas se conecten a tu plataforma.
- Arquitectura multi-cliente (multi-tenant) pensada para escalar sin reescribir el sistema cada vez que crece.
- Infraestructura en la nube con copias de seguridad y monitorización.
Casos de uso habituales
- Software vertical: una herramienta de gestión específica para un sector (gimnasios, clínicas, inmobiliarias) que vendes por suscripción.
- Producto interno que se convierte en negocio: automatizaste algo para tu empresa y ves que otros negocios lo necesitan también.
- Marketplace o plataforma de reservas con múltiples proveedores y clientes.
Tecnologías
Construimos sobre Next.js para el frontend y las rutas de API, PostgreSQL como base de datos relacional robusta, Stripe para todo el ciclo de pagos y AWS para una infraestructura que escala según el crecimiento real de usuarios.
Cómo lo hacemos
Validación de la idea
Definimos el modelo de negocio, planes de precio y funcionalidades imprescindibles.
MVP
Construimos una primera versión funcional para validarla con usuarios reales.
Iteración
Ajustamos según el feedback real antes de invertir en funcionalidades avanzadas.
Escalado
Reforzamos la infraestructura y añadimos funcionalidades a medida que creces.